A principios de siglo se habla en Francia de la muerte anual de 4.000 niños por mala calidad de los alimentos. Es imposible poder separar estos hechos de la falta de redes de alcantarillado, de la ausencia de saneamiento de aguas, de la gestión inadecuada de los residuos, de infinidad de riegos sanitarios en las poblaciones y ciudades. El desconocimiento de los mecanismos científicos de la propagación de enfermedades se empieza a conocer. La problemática global de la higienización de la sociedad se plantea y se inicia su solución.

Después de un siglo de avances, la problemática de la salud pública está presente permanentemente en nuestra sociedad. Los debates son constantes y van creando hábitos de mercado y de consumo. Las nuevas fronteras de la alimentación están mucho más allá del conocimiento global del ciudadano, alimentos transgénicos, clonación, biotecnología, genoma, son límites aún poco conocidos, pero sobre los que se trabaja en profundidad. Todas estas técnicas aportan aspectos positivos, pero

también aportan desconfianza, como causa del desconocimiento, falta de experimentación, prudencia, conservadurismo y rechazo al riego innecesario. Nuestra sociedad, pasadas las fases de cobertura de las necesidades primarias, se centra ahora en tener seguridades plenas en todos sus campos de actuación. La salud es uno de los pilares para conseguir esta seguridad.

Ciertamente, según datos del Centro Nacional de Epidemiología, en el año 2000 hemos tenido en España un buen número de enfermedades, cuya generación se debe achacar a la alimentación:

  • 9 casos de botulismo debidos a alimentos contaminados, jamón y conservas artesanales.
  • 44 casos de triquinosis atribuibles a elementos carnicos
  • Salmonelosis y sigelosis debidos a huevos y carne de ave
  • Numerosas enfermedades ligadas a agentes químicos como: Plaguicidas, metales pesados, mico toxinas, dioxinas con efectos importantes en el sistema nervioso, hígado, riñones, etc. Origen de difícil atribución a alimenrtos concretos. -
  • 972 casos de hepatitis A, atribuibles a alimentos y bebidas contaminadas. -
  • 1.104 casos de brucelosis como consecuencia de leche de vaca, de oveja y de cabra y sus derivados, c por defectos en los procesos de pasteurización.
  • 80 casos de disentería debidos a agua o comida contaminada.


En nuestro país, en los últimos meses, hemos tenido serios problemas sobre temas alimentarios, que han movido las economías y los mercados hasta sus cimientos. Las "vacas locas" son, tal vez,
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