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Las
denuncias sobre estos temas han provocado el interés público, objetivizando
los conflictos entre consumidor y mercado. Podemos señalar el año
1870 como el punto de partida de esta sistemática y de la certeza
de que los fraudes alimentarios eran una agresión y un peligro grave
hacia la salud pública. A partir de aquí se van estructurando los
organismos de control, las normativas de calidad de los alimentos,
etc. Controlar la adulteración y la toxicidad son los objetivos
básicos de estas instituciones que, poco a poco, van tomando importancia
en este sector.
Ciertamente,
el final del siglo XIX aportó a la industria agrícola, ganadera
y alimentaria una serie de nuevos productos que se incluyeron en
los alimentos para darles ciertas características, poder nutritivo,
vitaminas, glucosa, poder de conservación, color, sabor, y un sinfín
de peculiaridades que, conceptualmente, nada tienen de negativo.
Era preciso incrementar y tecnificar el control de los alimentos,
y surge legislación, se crean laboratorios, la ciencia toma
este nuevo sector como campo de investigación, control de
patentes, autorizaciones, que se van
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Laboratorio
biotecnológico.
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implantando
en los países más desarrollados y paulatinamente en el resto. Se
va modelizando los efectos sanitarios de los alimentos industriales,
estandarizando sus composiciones y características y estableciendo
pautas de control y seguimiento de su producción y de su consumo.
El
inicio del siglo XX ve nacer la protección de la salud publica,
la coordinación de las administraciones de Agricultura, Sanidad,
Farmacia, Consumo, etc., el inicio del etiquetado normalizado, datos
de compo-
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sición,
información hacia el consumidor, etc. Estas fases fueron difíciles
por el gran poder de la industria y por la poca fuerza organizada
del consumidor; por ello fue importante que la prensa, el poder
mediático por excelencia de aquel momento, en los primeros años
del siglo XX fuese el adalid comprometido en la defensa del consumidor,
dentro de las transformaciones sociales y culturales de este periodo
de industrialización acelerada. Asistimos al nacimiento de la figura
del consumidor.
Todas
estas medidas se inician cuando la sociedad, sale de un mundo de
sombras, incultura y desinformación, y su transformación es lenta,
desigual por países y sectores de la sociedad, poder cultural, económicos,
etc. Las ideas iniciales para el control del sector alimentario
se va organizando, pero no es hasta los años 40 y 50 cuando llegan
a tener clara entidad jurídica. Por otro lado la ciencia avanza
a grandes pasos, y añade nuevos productos, nuevos sistemas, nuevas
dudas. La investigación avanza hasta límites razonables en
el concoimiento de efectos y toxicidad, pero la realidad indica
que había efectos ignorados, y, a veces, importantes para
la salud pública.
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