|
La
tasa se establece con objetivo de financiar el coste de un servicio
ambiental concreto. El impuesto no tiene un horizonte fijo de aplicación
y en su establecimiento no se busca la cobertura de los costos de
un servicio, sino la recaudación de fondos para ese fin. Podemos
decir que un impuesto ambiental es un pago obligatorio que deben
efectuar las empresas que emitan sustancias contaminantes, siendo
calculado por la aplicación de un tipo impositivo, fijo o variable,
sobre una base imponible que este en relación con el nivel de contaminación
que produzcan. En la practica suelen establecerse modelos mucho
más simplificados que pueden llegar a ser injustos y llevar a acciones
contraproducentes.
Como vemos un impuesto ambiental precisa definir:
- Sustancia a la que se grava.
- Sistema de evaluación de la contaminación.
No
es fácil ni sencillo establecer de forma clara y directa estas dos
materias y por
|
ello
es habitual recurrir a métodos indirectos. Caso típico es el impuesto
sobre la gestión de los residuos sólidos urbanos que se suele aplicar
por unidad familiar y no por la cantidad de residuos producidos,
ni se afectan por el esfuerzo reciclador de cada familia. Los Municipios
intentan recaudar el costo de este servicio, pero con métodos indirectos
que poco afectan a motivaciones de mejora, incentivos individuales,
eficacia, mejora ambiental, etc. Ejemplos similares tenemos en otros
impuestos que se establecen en función de la energía instalada en
una industria, el numero de trabajadores, etc. Estos ejemplos nos
hacen ver que en ocasiones, fuera del concepto de fiscalidad, la
eficacia ambiental es muy discutible.
Es
importante comentar que el establecimiento de un impuesto ambiental
debe incentivar a modificar hábitos y conductas. El impuesto ambiental
debe superar los costos marginales que se deriven de los cambios
técnicos precisos para evitar la contaminación que se grava. Si
el impuesto es alto estaremos motivando a
|
realizar
cambios hacia tecnologías más limpias. Aunque tras esas implantaciones
la fiscalidad se reduzca, hemos de admitir que el impuesto ha conseguido
su objetivo básico.
Los aspectos geográficos son importantes en este tema. Si una empresa
esta ubicada en un área geográfica donde esta instaurado un determinado
impuesto ambiental, tendrá desventajas económicas sobre otra que
no lo este. Pensemos que ese pasa ya hoy entre dos Autonomías limítrofes.
Normalmente muchos de los problemas ambientales. Agua, atmósfera,
etc. no tienen fronteras y ello aconseja consensuar en niveles nacionales
y supranacionales la política de este tipo de impuesto para evitar
incongruencias manifiestas.
En
nuestro país hay bastantes ejemplos de este tipo de fiscalidad,
pero, por lo general, no se han caracterizado por su eficacia ambiental,
limitándose en muchos casos a ser fuentes de recaudación. Pocos
sistemas están establecidos para favorecer acciones positivas hacia
la protección ambiental ya
|