tado de los teléfonos móviles de manera similar al tabaco Cada nuevo modelo de teléfono indica el nivel de radiación emitida para informar del riesgo y, de esta manera, informar y aconsejar al usuario. Esta falta de conocimiento, escasez de experiencia, etc., está aconsejando a las compañías de seguros para excluir de sus coberturas los riesgos de las radiaciones electromagnéticas.

Antenas y repetidores de telefonía.

Ahora sabemos que las radiaciones no sólo afectan al usuario de teléfonos móviles, sino a quienes estén a su alrededor. La radiación emitida por el móvil está 10.000 veces por encima de los valores que provocan alteraciones en el encefalograma del usuario medidos a 30 cm de distancia.

Además del impacto paisajístico, las torres emisoras suponen una agresión contra el medio ambiente aún por determinar. Millones de hectáreas de bosques están sometidas a la influencia de sus emisiones. Los estudios se refieren a las radiaciones de la pequeña antena del teléfono móvil y hay que tener en cuenta que no existe ninguno sin la red de antenas repetidoras. Emiten radiaciones más potentes y con el agravante de que funcionan día y noche sin parar y cubriendo con su radiación la mayor parte de las poblaciones urbanas del país. Los vecinos, a veces, desconocen la existencia de los repetidores que se instalan sobre las azoteas de las casas. El efecto nocivo de un repetidor dependerá de la distancia a la que esté situada su vivienda y al tiempo de exposición de la persona a dichas radiaciones, que suele ser como mínimo, las ocho de sueño diarias.

Numerosas entidades políticas, sociales y ciudadanas reclaman mayor información sobre los efectos nocivos de las radiaciones que producen los aparatos emisores y receptores de señal y sobre el uso correcto que debe hacerse de los mismos. Mientras no se tenga un mayor conocimiento de estos fenómenos, y dado el riesgo existente, debemos usar el móvil lo menos posible, limitando el número de llamadas y su duración. Si no hay más remedio, los teléfonos analógicos son más aconsejables que los digitales (GSM). Las potencias de emisión de los diversos modelos oscilan entre 0,6 y 2 watios, y es conveniente utilizar los de menor potencia de emisión. Es recomendable utilizar el accesorio "manos libres", así como el uso de mensajes escritos por su breve emisión radioeléctrica y por la distancia de lectura.

La telefonía móvil es una mejora para nuestra sociedad, pero debe seguirse investigando sobre sus riesgos para que la tecnología pueda asegurar un nivel de emisión bajo, exento de peligros para el ser humano y para el medio ambiente que nos protege y rodea.


Carlos M. Requejo

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