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En
primavera, se incrementan considerablemente los casos de alergia
debido al polen que se transmite en la atmósfera. Hoy en día más
del 10% de la población en España sufre este tipo de afección. Los
expertos aseguran que la mitad de la población padecerá polinosis
durante los primeros cincuenta años del siglo XXI. Parece confirmado
que la polución esta contribuyendo a este incremento. Además se
ha demostrado que las partículas procedentes de la combustión del
gasoleo presentan un efecto adyuvante para la producción de
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inmunoglobulinas
(IgE) específica
contra los pólenes. Esto podría explicar el porqué en el medio urbano
la frecuencia de polinosis es el doble que en el medio rural a pesar
de que en este último la exposición polínica es mucho mayor.
Varios estudios epidemiológicos demuestran que la incidencia de
problemas alérgicos aumentó en las últimas dos o tres décadas y
está comprobado que este aumento es consecuencia del constante incremento
de la polución y de la contaminación, principalmente en los grandes
centros urbanos y regiones altamente industrializadas donde contribuye
al aumento de las enfermedades respiratorias.
Con un mayor deterioro del medio ambiente y la exposición de personas
en áreas altamente industrializadas, podemos notar la aparición
de algunas enfermedades ocupacionales como consecuencia de la exposición
directa a agentes polutos. Estos grupos son expuestos a un gran
número de contaminantes ambientales de manera
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aguda
o crónica. Las personas respiran de 10 a 15 mil litros de aire por
día; cada litro contiene varios millones de partículas en suspensión,
bien como compuestos orgánicos y como elementos volátiles.
El aire que respiramos transporta gran cantidad de partículas de
diferentes tipos y tamaños. Algunas partículas de gran tamaño pueden
asentarse en las paredes y los muebles de nuestras casas. Otras
partículas mayores son separadas del aire por la nariz y la boca
cuando inhalamos. Las partículas de menor tamaño son aspiradas hasta
las profundidades de los pulmones. El asma puede ser desencadenado
por partículas grandes o pequeñas. Algunas partículas que se encuentran
en el aire se originan en los interiores de las viviendas, otras
son transportadas en el aire del exterior. Las partículas del exterior
entran en nuestras casas a través de las ventanas, las puertas y
los sistemas de calefacción.
La
alergia al polen también se ha conocido como "fiebre del heno".
La primera descripción científica de esta enfermedad fue realizada
por un médico
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