federal de control de la contaminación del aire. La nueva legislación enfatizó el control de emisiones de contaminantes peligrosos del aire e introdujo el control de la lluvia ácida y del agotamiento del ozono en la atmósfera.

La contaminación atmosférica suele ser el resultado de la aplicación de una tecnología defectuosa o mal empleada, así como la ausencia de criterios ambientales al realizar las planificaciones económicas nacionales. Para poder combatir esta contaminación hace falta emprender una serie de medidas preventivas y también acciones de corrección.

Se deben adoptar unas medidas correctoras de la contaminación atmosférica en aquellos focos en los que se considere que contribuyen, en mayor medida, a generar este tipo de contaminación. Estas medidas deben dirigirse a disminuir la emisión de contaminantes, a mejorar los sistemas de depuración y ha mejorado las condiciones de dispersión de contaminantes.

Entre los varios tipos de posturas que podemos adoptar para reducir la emisión de contaminantes podríamos destacar las que actúan sobre los gases y humos, las que lo hacen sobre el propio proceso tecnológico, o aquellas que inciden sobre los combustibles y materias primas utilizadas.

Las medidas preventivas deben ir dirigidas a evitar que aparezcan los problemas de contaminación. La gran mayoría de problemas de contaminación atmosférica que hoy sufren nuestras ciudades se habrían podido evitar o atenuar mediante una adecuada planificación de la estructura urbanística de las ciudades y una localización de actividades y polígonos industriales que hubiera tenido en cuenta condicionamientos medioambientales. La adopción de criterios ambientales en la planificación y desarrollo de las ciudades es la única medida hacia la creación de ciudades para que el hombre pueda habitar en ellas, muy diferentes a las que conocemos actualmente, congestionadas y ambientalmente degradadas.

Otra medida preventiva importante es la evaluación del impacto ambiental de cada actividad, negocio o empresa. Al realizar estos estudios se debe prever rigurosamente las alteraciones que van a provocar sobre el medio ambiente, planificándose la realización de determinadas acciones correctoras, planes y proyectos.

El sector del automóvil y el sector industrial son los que más contribuyen, directamente, al problema de la contaminación atmosférica. Durante las últimas décadas, están haciendo un gran esfuerzo, tanto en ahorro energético, como con medidas de control de gases y humos, catalizadores, etc., que llevan a un criterio de control.

La contaminación atmosférica es un fenómeno global, sin fronteras, en el que todos intervenimos y que es preciso llevar a límites aceptables. La salud, el cambio climático, los efectos directos sobre la naturaleza, son efectos indeseados que debemos controlar.

Redacción Ambientum

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