La aplicación de los lodos en la agricultura
Esta planta llegó en 1997 a un acuerdo con los agricultores de 24 municipios valencianos para que estos utilizaran como fertilizante para sus campos de cultivo, lodos provenientes de sus instalaciones, en las que se depuran las aguas residuales que provienen de los hogares de la ciudad de Valencia, sus pedanías y los municipios de L´Horta Sud que rodean el Parque Natural de la Albufera. En las instalaciones de la Depuradora de Pinedo se han obtenido tras el proceso de depuración de aguas residuales, desde 1.997, más 109.000 toneladas de fangos, de los que el 55% se han enviado directamente a campos de cultivo y el resto a vertederos autorizados para la elaboración de compost.

De las 52.000 toneladas de lodos que han recibido los agricultores para abonar sus campos de cultivo, el 80% es empleado en cítricos, el 15% en frutales y el resto en cultivos de huerta. Los lodos que se generan en esta planta pueden aplicarse a cualquier tipo de cultivo, ya que proceden de aguas residuales urbanas. Los lodos son residuos que han sido eliminados de las «aguas negras» y están compuestos por materia orgánica y elementos aptos para ser reutilizados como abono, entre otros, nitrógeno, magnesio, hierro y fósforo, nutrientes necesarios para el desarrollo de los cultivos.

Durante dos años y medio, técnicos de la Depuradora de Pinedo y del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) han efectuado un seguimiento sobre los efectos de los lodos en cada una de las parcelas abonadas. Se ha observado que la combinación de los fangos de depuradora y una dosis menor del fertilizante habitual, causa mejores resultados en los cultivos que el abonado con los productos tradicionales.

Es importante destacar que el abonado con lodos evita o corrige las deficiencias físicas del suelo y se produce una mayor retención del agua, lo que mantiene la

humedad de la tierra durante más tiempo. Además, la aplicación de los fangos favorece a una mejor fijación y estructuración de las raíces, así como un superior crecimiento de las plantas.

Unido a esto, los agricultores consiguen reducir los costes de cultivo por dos motivos principales: no deben efectuar desembolso económico alguno por los fangos ofrecidos por la depuradora, y disminuye la cantidad de fertilizante mineral anual. Con ello, se minimizan los costes de explotación. Este acuerdo entre Emarsa, el IVIA y los agricultores se lleva a cabo siguiendo unos pasos. Para comenzar, se establece contacto con el propietario del terreno interesado en recibir lodos como abono para sus tierras, a continuación se visita la finca y se estudia la parcela, fase en la cual se prepara el terreno.

Los técnicos de Emarsa recogen muestras del suelo, según el tipo de cultivo al cual se dedica, así como a la variedad del mismo. Estas muestras se entregan posteriormente al IVIA, junto a los fangos, para que los analice. La descarga de los lodos se hace atendiendo a la dosis óptima de abono según los resultados de la analítica de lodos, del suelo y del cultivo. Una de las caracterís-

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