
Las regulaciones y automatismos
de las bocas de aspiración mejoran
la eficacia de las barredoras
Existen dos tipos fundamentales de barredoras en función del sistema de recogida de residuos: las de arrastre y las de aspiración.
Barredora de aspiración. Este tipo de barredoras está destinado a áreas con menor grado de ensuciamiento en las que se desee un acabado más perfecto y el barrido de un mayor porcentaje del polvo depositado sobre los pavimentos. Las baterías de cepillos tienen en este caso la misión más concreta de concentrar los residuos bajo la tolva de aspiración. Los residuos y el polvo atmosférico depositado en la vía pública son aspirados y arrastrados hacia un depósito. Su propio principio de funcionamiento hace que estas máquinas sean propensas a la formación de polvo, pero la mayor humectación y, sobre todo, su uso en áreas menos suciedad, reduce el riesgo de molestias.Además existe una serie de barredoras especiales:
Mini barredoras. Son barredoras autopropulsadas, montadas sobre chasis autoportante y dotadas de un depósito para residuos de capacidad inferior a los 300 litros, con sistema de carga por aspiración. Su longitud es inferior a los 2 metros y su anchura no alcanza los 90 centímetros. La anchura de barrido es de 75 centímetros y su peso no llega a una tonelada. Estas barredoras son indicadas para el barrido mecánico de repaso en áreas peatonales con intensidad de tráfico. De características semejantes a estas barredoras, en las que el conductor va sentado en el interior de una pequeña cabina, las hay sin cabina e incluso modelos en los que el operario va de pie sobre una pequeña plataforma.
concentrados. Son de pequeño tamaño; su longitud no llega a los 2,2 metros y su anchura es inferior a 1,3 metros, no superando su peso los 800 kilos. Van montadas sobre un chasis propio, normalmente de tipo triciclo, de gran maniobrabilidad, y propulsadas por motores Diesel o de gasolina. La aspiración la proporciona un ventilador centrífugo de aspiración directa, accionado hidráulicamente, al que va conectado un tubo de succión colocado en una pértiga con los mecanismos necesarios para que sea perfectamente manejable por el operarlo que conduce la máquina. La capacidad de carga es muy reducida, una bolsa plástica de 120 litros, pero tiene la ventaja de ser fácilmente recambiable. Están muy indicadas para repasos de limpieza de zonas peatonales en las que se acumula suciedad en lugares precisos, o como máquina auxiliar de una barredora de aceras para acceder a los rincones que escapan a la acción de los cepillos. La maquinaria a utilizar en los tratamientos de barrido mecánico de calzadas, dependiendo de sus características, se concreta en:

Barredora mecánicas están destinadas
para mantener limpias las áreas
peatonales incluso en los momentos
de más afluencia
En cuanto a los tratamientos de barrido mecánico de aceras, se utilizarán:
La elección dependerá de la adecuación de un equipo u otro a cada caso. El barrido mecánico de aceras puede estructurarse, según la anchura de estas, en el paso de una barredora pequeña varias veces o la formación de equipos de varias barredoras que abarquen la totalidad del ancho de la acera. Estos equipos pueden estar formados por barredoras no recogedoras cuya única misión es arrastrar los residuos y dejarlos concentrados en una franja estrecha, donde serán recogidos por una barredora convencional. Estos equipos sólo deben programarse cuando la anchura y longitud de las aceras de un sector lo justifique sobradamente.