Los procesos de fermentación aerobia que la materia orgánica contenida en los RSU sigue para su descomposición son reacciones de tipo bioquímico que se desarrollan de forma estable en un medio vivo, variable y modificable según las condiciones internas y externas. Intervienen en estas reacciones diversos factores sobre los que se puede actuar externamente para optimizar las condiciones de la fermentación y, por tanto, de la calidad del producto final. Además de la naturaleza del producto a fermentar, materia orgánica contenida en los RSU, lodos de depuradora, estiércol animal o cualquier otro producto orgánico, que determinara básicamente las condiciones de la fermentación y, que en muchos casos no es posible alterar con mezclas, aditivos, etc., existen otros factores como son la temperatura, humedad, granulometría y homogeneidad de la masa fermentable sobre los que es fácil actuar para optimizar el resultado final.
Existen dos grandes sistemas de fermentación aerobia; fermentación acelerada en túneles o áreas cerradas, y fermentación natural, al aire libre. En cualquier caso, para homogeneizar el tamaño de la masa a fermentar, el paso previo a la fermentación de la materia orgánica contenida en los RSU es la preparación de la basura bruta que llega a las instalaciones, ya sea a base de cribados, trituraciones o combinaciones de ambas, de tal modo que se logre retirar la fracción no fermentable: inertes, voluminosos, etc., contenida en los residuos. Esta fracción posteriormente será sometida a un sistema de reciclado del que no trataremos en esta ocasión. La fracción fina obtenida es conducida hacia la zona de fermentación, ya sea nave cerrada o parque abierto donde se mantiene la materia orgánica en pilas o montones.