
Nuestro clima favorece la permanencia
en la vía pública
El ensuciamiento de los núcleos urbanos se debe a causas que se relacionan directamente con el hombre y sus actividades de transporte, construcción, comercio, etc., y a causas derivadas del ciclo de la naturaleza. Las causas humanas obedecen a dos razones de tipo sociocultural: por un lado, la relativa carencia histórica de ordenanzas municipales y de legislación para la abordar el problema; por otro, el propio carácter de la sociedad y la forma de ver y entender los problemas medioambientales. Entre las causas naturales, el clima es un factor condicionante. En España, la actividad urbana se desarrolla en la vía pública en niveles muy superiores a la media europea al menos en un tercio de los núcleos urbanos durante todo el año, y prácticamente en la totalidad durante los meses cálidos; la consecuencia que se desprende es un mayor grado de ensuciamiento. El bajo nivel pluviométrico del país contribuye, además, a una escasa limpieza natural.
La plena interacción de los elementos naturales con la actividad ciudadana incide en la composición de los residuos sólidos viarios, de manera que en su análisis se pueden observar fracciones de clara identificación, pero también un buen número en las que es difícil concretar su origen y naturaleza.
La diversidad de fuentes contaminantes según ciudades, áreas urbanas y pueblos, en función de la actividad comercial, el clima y el nivel de lluvias, la industria y, sobre todo, los hábitos y costumbres,marca los distintos niveles de producción de residuos viarios. La media española de estos niveles está cifrada en:

El ecosistema urbano produce residuos que pueden clasificarse por su origen en:

La fauna urbana es causa del
ensuciamiento vial
Del mismo modo, y sin considerar la fauna propiciada por el hombre, se cuentan por miles las especies de insectos, mamíferos, aves y otros animales no domésticos que tienen en los núcleos urbanos su hábitat natural. Las torres y espadañas de muchas iglesias son zona de nidificación y cría del cernícalo; con la llegada de la primavera, el vencejo aparece en las plazas de las ciudades, llegando sus excrementos a ser un serio problema de ensuciamiento. Asimismo, gorriones, mirlos, palomas, cigüeñas y otras especies que acompañan al hombre de forma natural, causan ensuciamiento como consecuencia de sus procesos biológicos. Estos residuos, una vez depositados en las vías urbanas, sufren un rápido proceso de transformación debido a la abrasión que el paso de transeúntes y vehículos producen, de manera que su tamaño se reduce y llegan a integrarse con los restos propios de las actividades urbanas.