Los residuos no se generan con una periodicidad regular, de manera que, aunque la presencia de residuos atípicos sea significativa en el conjunto, no es viable plantear su recogida mediante servicios programados y regulares.
Una de las soluciones para evitar que estos materiales se incorporen en el flujo habitual de los residuos urbanos consiste en la creación de puntos de recogida voluntaria. Dichos puntos son básicamente instalaciones del servicio de recogida de basuras que están abiertas a los usuarios para que entreguen y depositen de forma diferenciada los residuos voluminosos y especiales. Este tipo de instalación fija y estable permite una clasificación e incluso un pretratamiento de los residuos, facilitando de este modo su reciclaje o eliminación diferenciada.
Las grandes ventajas de estas instalaciones son:
Dentro de los criterios básicos, las soluciones a cada una de las instalaciones responden a la imaginación del diseñador, pero hay una serie de criterios orientativos que no deben olvidarse.
A fin de garantizar una explotación limpia y ordenada deberán tenerse en cuenta los siguientes criterios funcionales y de diseño de la instalación: