
Urbanismo y población son la base de
la catalogación urbana.
Para abordar la planificación de los servicios de limpieza urbana es imprescindible agrupar áreas homogéneas que posibiliten tamaños razonables adecuados a la producción de los distintos servicios.
Los criterios que habitualmente se manejan son:
Todas estas consideraciones pueden llevar a una extensa gama de diferenciación, lo que, a efectos prácticos, no será útil. Por ello se suele tender a establecer un numero pequeño de áreas diferenciadas: 2 para núcleos urbanos pequeños. 4 para ciudades medias y 8 o más para las grandes ciudades.
Como división primaria tenemos:
Las áreas residenciales son las que identifican realmente a los pueblos y ciudades, pues es en ella donde desarrolla su vida la mayor parte de la población. A pesar de la gran variabilidad que presentan a lo largo de la geografía del país, se caracterizan, en términos generales, por:
El nivel de ensuciamiento de las áreas residenciales se sitúa por debajo del nivel medio de la ciudad, y sus características permiten planificar y prestar adecuadamente los servicios de limpieza viaria.
Las zonas comerciales suelen agruparse en áreas concretas. Todas las poblaciones tienen una o varias zonas comerciales. En los núcleos pequeños suele situarse en las cercanías del mercado de abastos; en las grandes ciudades ocurre lo mismo, aunque es muy habitual que existan otras muchas zonas destinadas específicamente a estas actividades.
Las áreas comerciales suelen estar situadas en el centro histórico de la ciudad y se caracterizan esencialmente por:

El Ensanche de Barcelona fue un buen
ensayo de normalización urbana
Las zonas comerciales, básicas para el desarrollo y el progreso de la ciudad, suelen presentar los niveles más altos de ensuciamiento. Por sus características resulta difícil planificar y llevar a cabo su limpieza de forma eficiente y económica.
Bajo el nombre de Centro histórico se suele aglutinar la llamad ciudad vieja, donde se encuentran la mayor parte de los monumentos, centros administrativos y el pequeño núcleo urbano origen de la villa.
El centro es un punto común en las vivencias de los habitantes de una ciudad, y suele ser el que la representa ante visitantes y turistas. Actualmente se observa una tendencia a la recuperación y mejora de estas zonas.
Sus características más notables y las que la diferencian del resto son:
El nivel de ensuciamiento que suelen presentar estas zonas es alto. La planificación de unos servicios de limpieza viaria económicos y eficaces resulta difícil, ya que su estructura urbanística es generalmente incompatible con la mecanización de los servicios. Aun así son zonas que tradicionalmente han sido mejor atendidas que el resto de la ciudad.
Según recientes estadísticas solo el 6% de los ciudadanos habitan en el centro histórico, por donde discurre el 8% del viario total de la ciudad. Un 6% de sus áreas urbanas es peatonal y en el 67% de ellas hay limitaciones de trafico o aparcamiento.
Sobre estas áreas básicas deberán detectarse zonas comunes, áreas homogéneas y con posibilidades de coordinación de los tratamientos de limpieza, pero no debemos olvidar que, por lo general, es difícil encontrar áreas amplias y homogéneas y, aun así, habrá pequeños rincones que precisaran consideraciones especificas:
Teóricamente una uniformidad urbana seria ideal para poder establecer sistemas de limpieza eficientes, y ello ocurre en algunas zonas de las grandes ciudades y sobre todo en barrios y zonas urbanas de planificación reciente. Sin embargo la realidad, sobre todo en ciudades de tipo pequeño y medio, es muy diferente y hace complejo el establecer los servicios de limpieza viaria y cara su realización.