Los sistemas de riego ofrecen una serie de ventajas que posibilitan racionalizar el agua disponible. Cualquier sistema de riego debe someterse a un estudio previo para determinar si es el más idóneo, tomando en consideración desde el tipo de vegetación, hasta la forma de distribuir el agua para obtener el mejor rendimiento. Los instrumentos de control de riego: programadores, higrómetros, detectores de lluvia, etc, deben distribuirse en función de la orografía, las capacidades hídricas del suelo, las plantaciones, etc.
Existen muchos y variados sistemas de riego, los cuales se encuentran en permanente revisión, ya que se trata de una tecnología joven que se ha ido desarrollando al mismo tiempo que ha avanzado la sociedad del bienestar. Las zonas verdes han pasado de ser un lujo a una necesidad y el riego es la operación más importante para mantenerlas.

Red General de Riego. Las redes de riego se componen de varios tramos de canalizaciones:
La presión de red se obtiene de la red general de la ciudad pero también es frecuente usar las bombas de depósitos, albercas o estanques.
Elementos de control de la red de riego. Los elementos susceptibles de mejorar la automatización de las redes de riego y, por tanto, regular y controlar los caudales, los tiempos y otras características son muchos y variados. Los equipos que forman parte de las instalaciones de riego ofrecen grandes ventajas:
Para la realización de todas estas operaciones y conseguir el objetivo propuesto, son necesarios un buen número de equipos individuales conectados convenientemente:

Los medios para controlar el uso del agua se apoyan en la automatización, la informática, la telemática y la tecnología avanzada de comunicación. Además de los programas de diseño de redes, optimización de consumos, análisis y estudios de las instalaciones existentes, sistemas que actúan en tiempo real sobre los parámetros reales de una instalación; existen otros sistemas de gestión centralizada que ayudan a reducir el consumo de agua y a regar mejor. Estos sistemas se componen de un ordenador central equipado con un programa informática específico, que recibe datos del sistema meteorológico igualmente informatizado, y de los propios terrenos a regar, y manda, una vez analizados los datos, una propuesta de riego a la zona que sea necesario. Este sistema funciona a través de la red telefónica.
Desde los programadores en cada sector de riego pueden enviarse señales a la inversa: alarmas en la red, escapes, actividades ajenas al riego: piratería.
Las ventajas que ofrecen los sistemas automatizados e informatizados son:
Las aportaciones de agua pueden modificarse para que se adapten a las necesidades de las especies vegetales presentes en las áreas verdes de cada ciudad, lo cual evita riegos inútiles o insuficientes que podrían ser dañinos para las plantas. En general, el sistema garantiza una disminución global del consumo de agua entre un 30 y un 40%, independientemente del ahorro que supone el control del riego en cada zona concreta. La centralización de estas instalaciones supone el mantenimiento de un único punto de control que se encargará del funcionamiento total y de la localización e identificación de las anomalías, facilitando la intervención rápida y eficaz sobre el terreno del personal cualificado.

Como se ha visto, existen métodos para reducir los consumos de agua, hacerlo con aguas no potables o desde redes de aguas recuperadas, obteniendo unos índices de ahorro muy importantes y automatizando las operaciones con reducciones de costos e incrementos de calidad. Los profesionales del sector de la conservación del verde urbano tienen ante sí un reto importante, ya que los recursos hídricos son cada día más preciados.