Gestión de los residuos sólidos urbanos Volver al índice


La gestión de los residuos contempla el conjunto de acciones necesarias para realizar su recogida, trasladarlos a los centros de tratamiento y efectuar las operaciones finales para recuperarlos y reintegrarlos como materias primas en los circuitos productivos o eliminarlos.

- La prerrecogida aborda las operaciones inmediatamente posteriores a la generación de residuos: manejo, separación, almacenamiento y las posibles manipulaciones en los hogares. Finaliza cuando los residuos se presentan de forma adecuada a los servicios de recogida. Es una fase fundamental que marca el resto de la gestión, y de la cual el ciudadano es protagonista. También origina el impacto visual en las calles y áreas urbanas.

- La recogida engloba las operaciones de transporte de residuos desde la ciudad a

centros de tratamiento, o a puntos transferencia intermedia.

- El tratamiento final es el proceso que recoge todas las operaciones precisas para la recuperación o la eliminación de los residuos sólidos urbanos. Esta fase concentra todos los procesos de transformación, ya sean mecánicos, químicos, biológicos o de recuperación energética utilizados para valorizar los residuos, así como aquellos que se emplean para el vertido final de los restos no recuperados y de los rechazos de los procesos anteriores.

En términos generales, los residuos sólidos urbanos se gestionan por dos métodos: recogida global y recogida selectiva. Las normativas comunitarias y la legislación española han apostado por la máxima recogida selectiva y por la recuperación de residuos.

- La recogida globalizada es aquella en que se desarrolla sin realizar una separación previa de ningún componente o grupo de componentes.

- La recogida selectiva es la que se efectúa sobre una fracción concreta o sobre un agrupamiento de estos componentes de forma diferenciada al resto de los residuos.

La recogida sin selección previa sigue siendo mayoritaria en España, y representa alrededor del 95% de los residuos sólidos urbanos. Este método no favorece la recuperación de residuos, pues para ello se necesitan tratamientos industriales posteriores, lo que añade costos y degradaciones innecesarias y, sobre todo, no fomenta la voluntad de reciclar en el ciudadano.



Esta recogida diferenciada es el único método realmente válido para proceder a una recuperación directa y eficaz de los materiales desechados por los ciudadanos.

La recogida selectiva de residuos en España es aún joven, y el volumen gestionado por estos sistemas, muy pequeño. Aunque existen varios métodos para llevarla a cabo, el más usado es la recogida de monoproductos, muy centrada en el vidrio, y en el papel y el cartón.


Redacción Ambientum

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