|
La
cogeneración para fines de calefacción de edificios, así como
para enfriamiento, consiste en la producción de electricidad
y, de manera secuencial, en la utilización de la energía útil
de forma de vapor, agua caliente, o gases de escape directo.
Los ciclos más comunes para calentamiento, ventilación y acondicionamiento
de aire son el ciclo de compresión de vapor y el ciclo de
absorción.
Se consideran instalaciones de auto productores las que generan
energía eléctrica, fundamentalmente para uso propio, en instalaciones
de potencia instalada inferior a 25MW y cuando se autoconsuma
como media anual al menos el 30% de la energía eléctrica producida.
También se consideran instalaciones de auto productiva
aquellas o en instalaciones de potencia instalada igual o
superior a 25MW, cuando se autoconsuma, como media anual,
al menos el 50% de la energía eléctrica producida.
Las primeras instalaciones de cogeneración utilizadas en España
se basaron en turbinas de vapor situadas principalmente en
industrias del sector químico y de fabricación de pasta y
papel. Su finalidad consistía en asegurar el suministro eléctrico
al proceso industrial y optimizar los costes de producción.
Las instalaciones de cogeneración basadas en turbinas de gas
y motores
|
|

alternativos
comenzaron a implantarse en España en la década de los ochenta
con un ritmo lento de introducción. En Cataluña, a finales de
1987, la potencia instalada era de 60MW. A partir de ese momento
se inició un periodo de crecimiento sostenido en los sectores
industrial y terciario, causado |

principalmente por la diferencia de precios entre los combustibles
y la energía eléctrica y que propició una rentabilidad elevada
de los proyectos de cogeneración. A finales de 1994, la potencia
instalada en Cataluña era de 300 MW. |