Climas de la Península Ibérica - continuación Volver al índice

En una primera aproximación, utilizando la clasificación de los climas del mundo basada en el movimiento de las masas de aire, la península Ibérica se divide en tres grandes zonas. La primera abarca casi la totalidad del territorio, con un clima mediterráneo semiárido 7s, es decir, estepario, con una zona sudoriental semidesértica 7sd, de transición entre la estepa y el desierto. La segunda zona ocupa una estrecha franja costera que comienza entre las desembocaduras de los ríos Tajo y Duero, sube hacia el norte y recorre toda la Cornisa Cantábrica. Su clima sería del tipo marítimo de la costa oeste, con regiones con el subtipo subhúmedo 8sh y otras de subtipo húmedo 8h. La tercera es una región de menor extensión que la anterior, que empieza en el extremo occidental de la Cordillera Cantábrica y termina en el extremo oriental de los Pirineos. Sería un clima de áreas situadas a grandes altitudes.

Usando la clasificación de Köppen, todo el Levante y la mitad sur de la península corresponde a un clima templado con

veranos secos y calurosos Csa. Buena parte del cuadrante noroccidental también corresponde a un clima templado de verano seco, pero en este caso el verano sería menos caluroso que el anterior Csb. La Cornisa Cantábrica, junto con otras zonas castellano-leonesas y aragonesas presentarían un clima templado y húmedo con veranos suaves. Dentro de este marco principal se destacarían dos zonas. Los Pirineos, con un clima propio de altas altitudes H, así como tres núcleos de clima estepario seco y frío BSk, correspondientes a las zonas de Murcia y Almería, los Monegros y parte del valle del Ebro, y zonas al norte de la comunidad de Castilla y León, situadas en regiones de sombra pluviométrica al sur de los Montes de León y la Cordillera Cantábrica.

Sin embargo, estas dos aproximaciones resultan insuficientes para describir, aunque sólo sea de manera general, la diversidad de climas peninsulares. La descripción de los climas de la península no está exenta de cierta polémica, pero parece haber cierto acuerdo en distinguir tres grandes zonas climáticas, que son: atlántica, continental y mediterránea. Estas zonas no son uniformes, sino que presentan diferencias entre sí motivadas por su situación geográfica y por la influencia del relieve.

En primer lugar, la zona atlántica ocupa las regiones peninsulares en estrecho contacto con el océano Atlántico, del que reciben una gran influencia moderando sus temperaturas y son afectadas de manera directa por los frentes que provienen del mar,


confiriéndoles un clima más húmedo. Esta zona ocupa el norte peninsular, desde el extremo oriental de los Pirineos hasta Galicia, el oeste, ocupando la franja oeste de Portugal, y buena parte de las zonas costeras de Andalucía hasta la zona oriental de la provincia de Granada.

El norte peninsular y buena parte de la franja costera de Portugal están influenciados por los continuos frentes de borrascas que recorren las latitudes medias, determinando un clima húmedo, con precipitaciones durante la práctica totalidad del año, y con temperaturas suaves tanto en verano como en invierno. La siguiente tabla resume estas condiciones climáticas.

Otra zona de influencia atlántica se encuentra en el interior de Portugal, donde la influencia oceánica es aún elevada. Sin embargo, conforme se
 
Sigue: 1 , 2 , 3 y 4
Página principal
   Atrás