|
Conforme se asciende en la troposfera, la temperatura desciende
alrededor de 6.4ºC por cada kilómetro. En algunas situaciones,
este gradiente sufre una anomalía que se conoce con el nombre
de inversión térmica. Este fenómeno consiste en que capas
más próximas a la superficie de la Tierra presentan una temperatura
inferior a la de las capas altas. Cuando este fenómeno sucede,
el aire superficial permanece estancado, sin renovarse, durante
horas o días, pudiendo provocar graves episodios de contaminación
atmosférica.
Existen dos tipos de inversiones térmicas: a bajo nivel, o
terrestre, y en altura.
La inversión térmica a bajo nivel puede ocurrir al anochecer
en condiciones de cielo sin nubes. El suelo se enfría rápidamente
y el aire que se encuentra sobre éste también lo hace, mientras
que las capas superiores se encuentran a una temperatura superior.
Esto provoca la rotura del gradiente e impide que el aire
se mezcle por convección, ya que el aire frío se mantiene
debajo del cálido, impidiéndole subir. La masa de aire frío
estancado puede tener un espesor entre 150 y 300 metros, afectando
a un área relativamente reducida, como los valles rodeados
de montañas. Este fenómeno también puede suceder cuando la
superficie se encuentra helada o nevada.
La inversión térmica en altura, a diferencia de la anterior,
puede afectar a áreas más amplias y está relacionada con el
aire subsidente en las zonas de
|
altas
presiones. Este aire es frío y seco y, al descender, se calienta
adiabáticamente por intercambio de calor. Sin embargo, puede
ocurrir que la subsidencia se detenga a una cierta altura
y no llegue a nivel del suelo, provocando que el aire que
se encuentra en las capas inferiores esté más frío que el
de las capas superiores. Al igual que en el caso anterior,
esta capa de aire más frío se estanca, pudiendo alcanzar un
espesor de unos 600 metros y afectar a grandes áreas, como
a todo un país o a un continente.
En el ámbito planetario, las temperaturas siguen un patrón
general de
|
comportamiento,
que se representa en los denominados mapas de isotermas. Una
isoterma es una línea imaginaria que une dos puntos de la
superficie con la misma temperatura. La representación geográfica
de estas isotermas da lugar al mapa de isotermas, que se usan
para comparar las condiciones térmicas del planeta en dos
meses más extremos, generalmente enero y julio.
Al estudiar estos mapas se llega a la conclusión de que los
patrones de temperaturas están condicionados por tres variables:
la altitud, la latitud y los contrastes entre océanos y masas
continentales. Estudiándolos con detalle,
|