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En
la zona de contacto entre el Cinturón subantártico de bajas
presiones y la Alta polar, a nivel de la superficie, se forma
un cinturón de vientos de componente Este. Estos vientos,
debido a la ausencia de grandes masas continentales, suelen
ser muy persistentes y llegan a alcanzar altas velocidades.
En el Hemisferio Norte, debido a la existencia de grandes
masas continentales, el aire que fluye desde las zonas de
altas presiones hacia el Polo Norte se comporta de manera
diferente. Como se ha visto anteriormente, se suceden zonas
de altas y bajas presiones según la época del año. En estas
latitudes, debido a la fuerza de Coriolis, los vientos en
altura presentan una componente Oeste mayoritaria. Estos vientos
en altura, al permanecer sobre las áreas polares, generan
un gran vórtice donde la presión atmosférica disminuye. Esto
se conoce como Baja Polar.
La zona de contacto entre los vientos de la Baja Polar, fríos
y secos, y los vientos subtropicales, cálidos y húmedos, generan
una zona muy inestable denominada Frente polar.
Debido al flujo de estos vientos, el frente polar es frecuentemente
perturbado, apareciendo amplias
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| ondulaciones
en sus límites (ondas de Rossby) en las que el aire polar se
mueve en dirección sur y el aire subtropical lo hace en dirección
norte. Este fenómeno está asociado a la aparición de las borrascas.
Al final, la ondulación se separa de la zona de bajas presiones
polares y se disipa en el aire subtropical. |
Asociada
al frente polar se encuentra una masa de aire en altura que
se desplaza a altas velocidades. Es lo que se conoce como
Corriente de chorro polar, que puede llegar a alcanzar en
su seno velocidades de 300 Km/h.
Redacción
Ambientum
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