La
desertificación afecta a más de 110
países y cada año se pierden 6 millones
de hectáreas de tierra productiva.
España
se encuentra a la cabeza de los países desarrollados
afectados por la desertificación. Uno de los
principales factores desencadenantes de esta situación
es la erosión o pérdida de suelo fértil.
El
42% del territorio español, 21 millones de
hectáreas, está sometido a procesos
de erosión que superan los límites tolerables,
(pérdidas de suelo de 12 toneladas por hectárea
y año) y el 12%, 6 millones de hectáreas,
está sometido a erosión muy severa,
con pérdidas de suelo superiores a 50 toneladas
por hectárea y año.