Un informe de la FAO y la OCDE sobre las perspectivas agrícolas demanda mayor productividad y un sistema alimentario más sostenible, como solución a la creciente demanda de alimentos en todo el mundo, además de garantizar la seguridad del suministro.
Un gran número de instalaciones industriales de Valencia se verán afectadas por la obligatoriedad de constituir una garantía financiera ante posibles riesgos ambientales.