España | La factoría palentina iniciará este mismo mes la construcción de un Megane adaptado para el uso de bioetanol mientras que el propulsor K4 se elaborará en la planta de Valladolid.
Las plantas que Renault posee en Valladolid y Palencia jugarán un papel importante en el desarrollo de la nueva marca comercial que desarrolla la compañía francesa, Renault Eco2. Se trata de los modelos que caracterizan a la firma pero que cuentan con tres condiciones básicas: que se hayan montado en una factoria con certificación de calidad ISO 14001, que su motores sean compatibles con los biocombustibles y que lo turismos puedan ser reciclables en un 95 por ciento.
La factoría ubicada en Villamuriel de Cerrato, en Palencia, ya ha comenzado a fabricar el Megane con motor flexfuel, algo en lo que ya se trabaja en la compañía y que permite compatibilizar el uso de gasolina y bioetanol. En la fábrica de Valladolid se trabaja en el desarrollo en breve del modelo Clio con el motor flexifluel. Además, en las instalaciones vallisoletanas se fabricará también el motor K4 Flex Fuel que permite reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
La producción de estos modelos ecológicos será a pequeña escala a la espera de contar con unos datos de comercialización que verifiquen la necesidad de incrementar el número de piezas que deben salir de fábrica. Los primeros modelos están más dirigidos a flotas de administraciones instituciones públicas que a particulares y también pensando en los países de Europa del Norte, donde este tipo de vehículos está más asentados entre la población en general.
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